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Régimen fiscal de una sociedad civil constituida para compartir gastos

22 Abril 2013

Para la constitución de la sociedad civil, usted y sus compañeros deberán formalizar un contrato privado o escritura pública de constitución, con la identificación y firma de los socios, las cuotas de participación y el objeto de la sociedad que, en este caso, será sólo la adquisición de bienes y servicios.

Posteriormente, deberán inscribir la sociedad en el registro civil de sociedades profesionales y solicitar a Hacienda un NIF provisional, aportando el contrato de constitución de la sociedad civil. Para que se les asigne el NIF definitivo deberán presentar el modelo censal 036 y aportar, además, original y fotocopia del contrato de constitución, un certificado de inscripción en el registro civil de sociedades profesionales y una fotocopia del DNI del socio o socios que firmen la declaración censal. Una vez constituida la sociedad civil, los proveedores facturarán a nombre de la sociedad por los bienes y servicios suministrados.

Las sociedades civiles no son contribuyentes del IRPF ni del Impuesto sobre Sociedades. Se configuran como una agrupación de contribuyentes que atribuyen a sus socios las rentas que obtengan. Para realizar la atribución de rentas, la sociedad civil deberá presentar el modelo 184 declaración informativa anual en el que se han de reflejar los ingresos íntegros, los gastos fiscalmente deducibles y el rendimiento neto atribuible, que se han de imputar a cada uno de los socios. La imputación se ha de realizar en función de las normas o pactos aplicables en cada caso, o en su defecto, por partes iguales.

Pues bien, si usted y sus compañeros sólo han constituido la sociedad civil para sufragar los gastos comunes que se les produzcan en el ejercicio individual de sus actividades, Hacienda entiende que esa sociedad no desarrolla una actividad económica, por lo que sólo les atribuirá la parte proporcional de los gastos deducibles que les correspondan en la sociedad civil. Esa proporción de gastos será la que usted podrá deducir individualmente en la determinación del rendimiento neto de su actividad profesional. En este caso, a usted le corresponderá personalmente el cumplimiento de la obligaciones contables y registrales en el IRPF.

Las sociedades civiles son contribuyentes del IVA y como tales, podrán ejercer el derecho a la deducción respecto a las cuotas que soporten por los bienes y servicios recibidos destinados a su actividad. Pero, si la sociedad civil sólo se ha constituido para compartir gastos, Hacienda entiende que no tiene la condición de sujeto pasivo de IVA pues no tiene la consideración de empresario o profesional. En este caso, el derecho a la deducción le corresponde a usted y a sus compañeros en la parte proporcional correspondiente, en cuanto socios de la sociedad civil.

Para ejercerlo, deberán disponer de un duplicado de las facturas recibidas por la sociedad civil, en el que se consigne de forma distinta y separada, la porción de base imponible y cuota repercutida que corresponda a cada uno de los socios. Como excepción, la jurisprudencia comunitaria (Sentencia 21/04/2005, asunto C-25/03), permite ejercer del derecho a la deducción sin necesidad de desglosar en el duplicado las proporciones de base imponible y cuota, si los socios acreditan el porcentaje de participación por otros medios (contrato privado de sociedad civil, escritura pública etc.).

Así, también en el IVA, a usted le corresponderá el cumplimiento de las obligaciones de liquidación e ingreso de las cuotas de IVA devengadas, por las actividades que realice individualmente.

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