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Consultas tributarias y sus efectos vinculantes

12 Juliol 2011

La aplicación de los tributos es una función administrativa, que la Ley General Tributaria (LGT) atribuye a la Administración tributaria, pero al mismo tiempo encomienda a los obligados tributarios una serie de deberes de colaboración. De conformidad con esta ley, en vigor desde julio de 2004, los principios generales que debe inspirar la aplicación de tributos son básicamente tres:

– Información y asistencia a los obligados tributarios (art. 85 a 91 LGT)

– Colaboración social en la aplicación de los tributos (art. 92 a 95 LGT)

– Tecnologías informáticas y telemáticas (art. 96 LGT)

El deber de asistir e informar al obligado tributario responde al objetivo de facilitar el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones del contribuyente. Éste, se instrumenta básicamente a través de la difusión de publicaciones y comunicaciones, de la resolución de consultas, de la realización de actuaciones previas de valoración y de la asistencia al obligado en la realización de declaraciones, autoliquidaciones y comunicaciones tributarias.

La OM EHA/693/2008 tiene por objeto la creación y regulación del funcionamiento de un registro telemático para la recepción y tramitación, entre otros, de consultas tributarias escritas.

Las consultas tributarias implican una petición que se realiza a la Administración para que se pronuncie sobre una materia y son una manifestación concreta de la facultad interpretativa de la Administración. Las contestaciones contienen una interpretación autorizada aunque no constituye una disposición general, interpretativa o aclaratoria, contenida en una norma tributaria. La principal diferencia entre ambas radica en el hecho que, mientras éstas son de obligado cumplimiento para todos los órganos de la Administración (entre los que incluimos el Tribunal Económico-Administrativo) y se publican en el Boletín Oficial correspondiente, aquellas extienden sus efectos vinculantes solo a los órganos y entidades de la Administración tributaria encargados de la aplicación de los tributos en su relación con el contribuyente.

Teniendo en cuenta el carácter vinculante de la contestación es importante saber qué hacer en caso de no existir coincidencia entre el criterio mantenido por el obligado tributario y la Administración. Si el contribuyente decidiera seguir la interpretación administrativa presentará una autoliquidación complementaria, con exención de responsabilidad por las infracciones. Si el contribuyente decide mantener su interpretación, en principio no cabria apreciar conducta sancionable respecto de liquidaciones anteriores a la contestación de la Dirección General de Tributos.

 

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